9.7.13

El "mito" del empleo basado en innovación


En España llevamos varios años oyendo que el cambio de rumbo económico debería ir, sí o sí, vía innovación. Algo que por cierto no se está haciendo, pero que los políticos prometen a bombo y platillo cada vez que hablan de recuperación.

Lo que creo que tenemos que preguntarnos es, en caso de que esto realmente se hiciera - basar la economía en la innovación - si sería una buena estrategia en nivel de creación de empleo - teniendo en cuenta que el desempleo es nuestro mayor problema -. Para analizar el asunto aunque sea a modo de aproximación, una forma rápida es echar un ojo a los niveles de contratación de los grandes gigantes tecnológicos.

En 2012, Google contrataba a 33.077 personas en todo el mundo. Para que os hagáis una idea de por dónde va el tema, os diré que Mercadona, una empresa nada tecnológica, empleaba en 2012 a 74.000 trabajadores sólo en España. Es decir, Mercadona da trabajo sólo en España a más del doble de gente que Google en todo el mundo. Y mientras que empresas como Mercadona hay muchas en todos los países, Google sólo hay uno - o tres o cuatro, si contamos a otras como Twitter o Facebook que emplean a aún menos gente -. Facebook, por ejemplo, tenía 4.900 empleados en 2012. No llegan a 5000.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que cuando dicen "innovación" están diciendo "internet". Y la innovación es posible en todos los sectores, por ejemplo en el de los yogures. Pero aunque se puedan crear miles de empleos innovando en el campo del yogur sólo se promociona - aunque sea a nivel mediático y de discurso político - lo relacionado con la red o las altas tecnologías en general. ¿Es esto positivo? ¿Es una solución al desempleo, es sostenible?

Primero hay que plantearse qué tipo de gente necesita una gran empresa digital, fundamentalmente ingenieros. Y aquí entra el factor principal en el debate: ¿puede sostenerse una economía empleando sólo a personal altamente cualificado? Tendemos a creer que "cualificado" es lo mismo que "calificado". Popularmente, consideramos "cualificado" a cualquier trabajador que tenga un título, pero para un empresario lo importante está en la "calificación", es decir la rareza.

Google necesita un tipo muy concreto de profesionales - estos que se licencian en sitios como el MIT y cobran una fortuna - entre otras cosas porque sólo Google hace las cosas que hace. El mundo no está lleno de clientes de correo electrónico, buscadores web, redes sociales o gafas con internet. Por lo tanto, es improbable que los tipos que trabajan en Google vayan a ser necesitados en muchos otros lugares, y por eso son trabajadores de gran rareza y se han licenciado en sitios muy concretos; por eso no puede haber un MIT en cada provincia - por mucho que España haya construido universidades hasta en los pueblos -.

Otro elemento a tener en cuenta es que la red es el negocio de lo etéreo, y la tecnología en general basa su modelo en suprimir trabajadores humanos. Aunque nos parezca que las redes sociales han venido a salvar el mundo, lo verdad es que son capitalismo puro y duro y lo que al capitalismo le gusta es aumentar beneficios vía ahorro y el ahorro, el 99% de las veces, se consigue despidiendo gente. Amazon está donde está entre otras cosas porque no tiene que mantener locales ni, por supuesto, personas que trabajen en ellos. Directamente de la fábrica a tu casa con un sólo click y, por el camino, no se crea ni un sólo puesto de trabajo nuevo.

En otros ámbitos aún menos físicos que el de Amazon, aquellos donde se mueven Google y Facebook, la cosa va mucho más allá. Un servidor de correo como Gmail no necesita un montón de operarios clasificando cartas y poniendo sellos. Basta con unos cuantos ingenieros en California para gestionar la información de toda la humanidad. Así pues, ¿qué potencial tienen la red y las nuevas tecnologías como motor de creación de empleo?

Las redes pueden hacer que un país crezca de forma ilusoria, porque generan miles de millones de euros - que van a parar a muy pocas manos -. Pero a nosotros lo que nos debería importar es que esa riqueza se distribuya, y la mejor forma de redistribuir la riqueza de una empresa es vía empleo. Los gigantes del motor pueden ser malvados industriales con sombrero de copa, pero generan millones de puestos de trabajo. La red simplemente no. En el caso concreto de España, basta un vistazo a los últimos datos en exportación para comprobar que los aburridos y tradicionales sectores de la industria crean más empleo que los "emprendedores" tecnológicos.

Criticamos al Gobierno porque los ingenieros se van fuera, y es cierto que ha sido insensato por parte de las administraciones licenciar de forma tan masiva, durante tantos años. Pero la pregunta es: ¿hay mercado para tantos ingenieros? No en España, ¿en el mundo? Tenemos que asumirlo: no puede haber un Silicon Valley en cada país. Incluso aunque lo hubiera, no podría dar trabajo a tanta gente. No todos podemos diseñar redes de computación en la nube, sistemas neuronales, mecanismos de robótica, inteligencias artificiales. Pensad en cuánta gente conocéis que pudiera trabajar en una empresa como Google. Probad suerte mandando vuestro currículum a Twitter, a ver si os contratan.

Algunos podrán criticar lo que digo afirmando que Silicon Valley ha creado miles de puestos de trabajo y retrotrayéndose a marcas como Microsoft, que no he mencionado. El problema es que este tipo de empresas pertenece a un tiempo en que no se producían páginas web, sino programas y sistemas operativos que se vendían en cajas en una tienda. Ahora todo está en la nube, se accede a ello de forma digital y se financia mediante publicidad, eliminando toda una infraestructura creadora de empleo. La era Windows de creación de riqueza mediante la tecnología - vía empleos - simplemente terminó, porque hoy en día necesitarás al mismo puñado de ingenieros para diseñar el sistema operativo, pero ya no hará falta nadie que queme los CDs, los etiquete, los empaquete, los transporte, los venda, etc.

En España es además especialmente ridículo porque el sector tecnológico - y más el de internet - simplemente no existe. En Estados Unidos hay un mercado en el que los productos se desarrollan y se venden. En España - y la Unión Europea en general - hay un mercado basado en subvenciones en el que el Estado financia la tecnología, ya sea porque la investiga una universidad o porque la empresa que lo hace recibe una ayuda. Así que el negocio no es tanto vender sino crear un producto "subvencionable". Si nos salimos de Tuenti y Busuu, en España no existe un sólo producto digital que pueda funcionar por sí mismo en el mercado. Hay alguna otra red bien hecha, como Babbel, pero financiada por la UE, por lo cual no cuenta como empresa "de verdad".

En cualquier caso, se generen por sí mismos o sean financiados por el Estado, estos modelos de negocio no son precisamente creadores de empleo así que no sé si podemos decir que sea una buena idea fomentarlos. El Gobierno no lograría mucho con un programa de impulso de las startups 2.0 o, incluso, podríamos salir todos perdiendo.

Las empresas digitales en el mejor de los casos hacen que un tío o dos se forren, y en el peor destruyen por el camino miles de puestos de trabajo. Amazon es el mejor ejemplo: país en el que desembarca, país donde el pequeño y mediano comercio se van a tomar por saco. Y es sólo cuestión de tiempo que las grandes superficies empiecen también con despidos masivos porque, cuando tu competidor basa su estrategia en no tener empleados, no te quedan muchas opciones.

En definitiva, mi opinión es que la capacidad de internet como fuente de creación de riqueza es un mito para no admitir aquello que todos sabemos: que esas redes y esas páginas que tanto nos gustan nos están poniendo las cosas difíciles económicamente - preguntadle a un periodista que no tenga una venda en los ojos qué opina de internet -.

Pasarán unos años hasta que comprendamos la magnitud del impacto de la red en el mercado laboral, un tema difícil y controvertido - muchos no comparten que el desempleo tecnológico exista - que merece una entrada propia. Pero la incapacidad de una página web para poner solución a un problema de desempleo masivo me parece algo bastante evidente.

Con esto no estoy diciendo que no se deba innovar, lo que critico es que "innovación" se reduzca a "internet". En mi opinión, sería mucho más inteligente fomentar la innovación en sectores como el turismo, la agroindustria, la alimentación o la hostelería. Pero claro, innovar en una bodega, una almazara o una fábrica de conservas no tiene el glamour de una red social, dónde va a parar.

2 comentarios:

  1. Me parece correcta la apreciación sobre la confusión entre innovación/internet, y que más nos vale invertir en innovación en sectores que ya funcionan.

    Un solo ejemplo. En Ciudad Real, donde vivo, esta el considerado "mayor viñedo de Europa". Es un negocio vivo, y que exporta mucho. Ahora bien:
    a. El beneficio por kilo de uva es sencillamente ridículo comparado con otras zonas. ¿De verdad que no se puede mejorar en promoción, calidad o proceso de creación?
    b. Más aún. Debido a la dinámica generada por esos viñedos, tenemos numerosas plantas de embotellado. Luego miras con detenimiento la maquinaria utilizada, y toda es europea, pero nunca española (excepto una empresa barcelonesa).
    ¿De verdad que ningún empresario se ha planteado que construir las maquinas de embotellado al lado del mayor viñedo de Europa no sale rentable? ¿Que con la experiencia que se puede adquirir trabajando mano a mano con esas plantas se puede hacer mucho mejor producto?

    En resumidas cuentas: ¿Porque se sigue haciendo vino como hace treinta años, si hablamos de un sector que se mantiene y da beneficios? ¿Porque no introducir innovación en este sector, económicamente más saneado que otros?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me gusta el ejemplo que has tomado. De hecho he vendimiado este viñedo gigante que tenemos, lo cual te permite no sólo aprender sobre la elaboración del vino en sí sino ver que el proceso de recogida en sí mismo puede mejorar todavía mucho (aunque la mayor "innovación" que se está haciendo es vendimiar con máquina, vamos destruir empleo).

      Pero en el campo del vino sí que se podría generar mucho empleo de calidad, haciendo vinos intensivos y, sobre todo, orientando a exportación (tanto Europa como los US, naciones emergentes, China, India, mercados sin explorar). Pero no, el vino manchego está orientado a venderse en cartones a 0.50 el litro en el Mercadona.

      Mi opinión es que las DO e IGP del vino manchego deberían ser como pequeñas "Riojas", es decir, con explotaciones intensivas y realizando vinos de precio medio/alto orientados a exportación internacional. Y esto no se podría aplicar sólo a la vid, sino también a otros productos típicos (pimiento, melón, berenjenas). En CLM tenemos espacio y suelo para muchísimas Riojas, por no hablar de España en general.

      Cuando uno descubre que Nueva Zelanda basa su economía en la agricultura (y ahí lo tenemos, uno de los países más desarrollados en términos humanos del mundo) comprende que cualquier sector es susceptible de ser potente y generar riqueza si se gestiona bien... excepto internet, donde el éxito pasa necesariamente por no tener empleados. Y eso es lo que promocionan (aunque sólo sea de boquilla), justo lo que más empleo crea sí... y no es sólo de boquilla, en los años previos a la crisis se dieron muchas subvenciones para desarrollo de software libre (mi preferido, "Molinux") que ya vemos el empleo que crea.

      Eliminar

¿Qué opinas?